Dos policías federales irán a juicio por robar una camioneta y amenazar de muerte a un camionero

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El hecho ocurrió el 26 de septiembre de 2019, en la ruta 11, kilómetro 1075. Dos integrantes de la Policía Federal de Corrientes junto a otro cómplice exigieron (y luego amenazaron de muerte) a un camionero que transportaba una camioneta Amarok para que la entregue debido a que supuestamente tenía pedido de secuestro. Kilómetros después los “poliladrones” fueron detenidos por la Policía del Chaco. Ahora, la fiscalía Federal de Resistencia solicitó que sean enjuiciados.

El fiscal Federal de Resistencia, Patricio Sabadini, solicitó al Juzgado Federal 2 de la capital chaqueña que se eleve a juicio oral una causa en la cual están involucrados dos integrantes de la Policía Federal de Corrientes y un cómplice. Fue en el marco del robo de una camioneta la cual fue sustraída mediante el montaje de un supuesto secuestro judicial.

Los imputados por robo doblemente calificado por uso de arma de fuego son los policías federales Emanuel Franco, de 27 años, y Brian Fernández Reyes, de 29 años, y un cómplice civil, de nombre Héctor Cáceres Quijano, de 30 años. Todos ellos domiciliados en la capital de Corrientes.https://eb0d3dd53afe6755592cfcc293708f87.safeframe.googlesyndication.com/safeframe/1-0-38/html/container.html

El hecho que se le imputa a los tres ocurrió el 26 de septiembre de 2019, en la ruta 11, kilómetro 1075. Según el requerimiento judicial, en horas de la mañana, Franco y Cáceres Quijano se habrían apoderado ilegítimamente de una camioneta Amarok, simulando un operativo de prevención oficial, la cual era transportada sobre un camión remolcador.

Esto fue realizado aparentemente con la participación de Fernández Reyes quien habría brindado información indispensable para la localización e individualización del rodado sustraído, indicando, previamente, a través de mensajes de WhatsApp, las características del camión que transportaba la camioneta objeto del robo, así como el itinerario de aquel.

Asimismo, Fernández Reyes, habría oficiado activamente en la ejecución del plan delictivo, simulando ser superior jerárquico de Franco y Cáceres Quijano, mientras éstos realizaban el simulacro de secuestro de la camioneta.

Lo que pasó

Ese día, Gonzalo Leandro Valecillos se dirigía en su itinerario desde la Ciudad de El Talar – Provincia de Buenos Aires hacia la capital de Formosa. Conducía el camión remolcador Ford Cargo 1722, con acoplado batea tipo “mosquito”. Transportaba dos vehículos: un Ford Ka y una Amarok.

Siendo las 12.30, aproximadamente, transitando sobre Ruta Nacional N° 11 Km 1075, el vehículo que conducía Valecillos sufrió un desperfecto mecánico, lo que implicó que tuviera que detenerse a intentar reparar el desperfecto.

La llegada

Luego de haber transcurrido diez minutos del hecho se acercó un automóvil marca Chevrolet Celta, del cual descendieron dos hombres. Uno de ellos, que sería Emanuel Franco, se identificó como oficial de policía, de apellido Gutiérrez, exhibiendo una placa dorada, y le manifestó al chofer del camión que debía secuestrar la camioneta solicitándole la documentación, bajo la advertencia de que eso “se ponga más pesado”.

Ante esta advertencia, el camionero se dirigió hacia la cabina del camión, sacó la llave y la cédula verde de la camioneta, solicitándole al oficial de policía del procedimiento que llame a la Gendarmería.

Seguidamente, el sujeto que se había identificado como policía (Franco), sacó un teléfono celular y al realizar un aparente llamado telefónico, dijo: “Hola jefe, mandá a la Gendarmería porque esto se va a poner pesado”.

Asimismo, le solicitó al chofer del camión que descienda y le dijo a su compañero que debían colocarse la ropa de identificación de policía, por la llegada de la Gendarmería, colocándose un chaleco una campera azul y una gorra negra, ambas con la inscripción “PFA”.

El oficial le requirió a Valecillos que baje del acoplado la camioneta Volkswagen, mientras le exhibía un arma de fuego, de manera intimidatoria, la que tenía a la altura de la cintura del lado derecho. Ante este pedido el chofer del camión descendió del rodado, y bajó la camioneta estacionándola detrás del camión.

Posteriormente, uno de los sujetos que realizaba el procedimiento, el de tez morocha, Cáceres Quijano, comenzó a redactar un acta en una computadora portátil. Le solicitaron al chofer del camión su teléfono celular para sacar una fotografía del acta, a lo que éste accedió, y uno de los sujetos simuló sacar una fotografía, y le retuvo el teléfono.

Ante esto, Valecillos comenzó a desconfiar de la situación, y le solicitó, nuevamente, a uno de los preventores, que llamara a la Gendarmería. Uno de los sujetos llamó por teléfono a su supuesto jefe y le manifestó, como ya lo había hecho “Jefe, mándame la Gendarmería porque esto se va a poner pesado”, e, inmediatamente, Valecillos, le solicitó que le pase la llamada, a lo cual accedió.

Así, entabló una comunicación con quien sería el superior jerárquico, quien con voz temblorosa adujo ser el jefe, sin identificarse, y le dijo que el vehículo tenía pedido de secuestro, y que debían llevárselo sí o sí. Luego, Valecillos le devolvió el teléfono al policía y éste le dijo “ándate hasta el motor y espera diez minutos porque, si no, te pegamos un tiro”.

La huida

Posteriormente, los sujetos se retiraron: uno conduciendo la camioneta y el Celta, dirigiéndose sobre RN N°11, con dirección hacia Resistencia. La Policía de la Provincia del Chaco, una vez que tomó conocimiento de la sustracción de la camioneta, procedió a desplegar un amplio operativo.

Esta situación, desembocó en que se haya localizado la camioneta modelo Amarok, que había sido sustraída, estacionada en la banquina de la altura Km 1035 de la RN N° 11, cerrada y sin sus ocupante. Asimismo, personal policial ubicado en RN N° 11, Km 1041, demoró al vehículo Chevrolet “Celta” dominio N° “MDU-831”, el cual era conducido por Emanuel Franco, a quien se identificó como personal de la Policía Federal Argentina (Delegación Corrientes), y a su acompañante, Héctor Hernán de la Cruz Cáceres Quijano.

Dentro del vehículo en cuestión, se halló un maletín de color negro con documentación variada y la suma de veintiocho mil ochocientos pesos ($28.000,00), un destello de luz azul, un chaleco balístico con la inscripción “PFA”, un arma de fuego marca Bersa Thunder, calibre 9 mm, con cargador y diecisiete cartuchos del calibre mencionado.

Asimismo, y junto a los elementos indicados, se secuestró un teléfono celular “Samsung”, gorra con la inscripción de “PFA”, y una llave perteneciente de un vehículo marca “Volkswagen”. Se encontró, además, entre las pertenencias de Franco, una placa de identificación de Policía Federal, y una credencial con su nombre: jerarquía de Agente – Legajo N° 7518.

Posteriormente, personal policial, con la llave encontrada en poder de Franco y Cáceres Quijano, constató que la misma se correspondía con la camioneta “Amarok” hallada en la banquina, abandonada. Dentro del rodado en cuestión, se encontró una cédula de identificación del automotor. Finalmente, se procedió a la detención de ambos policías.

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